Bienvenidos, futuros jóvenes políticos. Hoy dedicaremos nuestra lección a la retórica propia de los que ostentan los cargos públicos o, más bien, los argumentos que deben manejar en cualquier discurso o debate. Argumentación o lo que ellos mejor conocen, es decir, el manejo de afirmaciones totalmente falsas. Sí, inexpertos aprendices, os vamos a instruir en el arte de la falacia para que podáis conducir vuestro rebaño de ovejas hacia la dirección que deseéis. Para ello, contamos con la presencia de expertos en esta práctica, señores que la experiencia ha moldeado en el campo sin importar su ideología o posición. Hablamos de aquellos personajes charlatanes que se sientan, asisten y discuten -y que, paradójicamente, nunca nos representan- en el Parlamento.
Antes de nada, es necesario anotar una definición clave: qué es una falacia. La falacia, amigos, no es más que un argumento no válido, y la publicidad en especial, pero también la política, está plagada de falacias. Aquí se presenta la gama más empleada por ese Presidente, esos ministros y esa espléndida oposición que, por desgracia, gobierna hoy en España:
-AD POPULUM. Quizás esta sea la falacia más aclamada por los políticos. Apelar a la emoción de las masas mediante sus discursos es, sin duda, su principal objetivo. Para ello se valen de eslóganes o tesis basadas en los intereses de un grupo. << Tendremos que llevar a cabo recortes pero os sacaremos de la crisis >>. Maldigo a la crisis, cuya resolución todos los partidos creen tener, aunque realmente ninguno de ellos sepa cómo manejar las riendas de este jamelgo desenfrenado.
-TU QUOQUE. Expertos son los integrantes del Partido Popular en esta conocida falacia, basada en acusar a quien esgrime la tesis. << Nosotros tendremos la culpa de la subida del paro pero vosotros, durante el mandato de Zapatero, eráis los únicos culpables >>. El argumento del legado del expresidente del PSOE -herencia que sí que es cierto que dejó, pero que no sirve al actual Gobierno como excusa- ya es un clásico.
-AD IGNORANTIAM. Como no se ha demostrado lo contrario, la tesis del emisor es la correcta. Esto es, sin duda, lo que sufren los grupos minoritarios del Parlamento, tales como IU o UPyD. No podéis saber nada de asuntos gubernamentales cuando nunca habéis formado gobierno en este país, diría cualquiera de las dos Españas, esas que nunca han permitido al resto exponer sus ideas, por innovadoras y viables que fuesen.
-AD HOMINEM. Se trata simplemente de una descalificación a aquel que defiende la postura contraria al emisor. << Guindos dice que saldremos de la crisis el año que viene, pero Guindos es un ignorante que nada sabe de economía.>> ¿No os recuerda esta falacia a las acusaciones usadas usualmente por la demagoga oposición?
-DE GENERALIZACIÓN INADECUADA. Falacia alimentada por los mitos y las habladurías del pueblo. ¿Quién no ha oído aquello de << todos los de derechas son unos "fachas", partidistas de Franco >> o << todos los de izquierda son unos rojos, ateos y antimonárquicos >>?
-DE DOBLE NEGACIÓN o NEGACIÓN DEL ANTECEDENTE. Para entender esta táctica, es necesario tener en mente unas fichas de dominó. Si golpeamos una ficha X, la ficha Y situada justo al lado de la anterior también caerá por efecto dominó. Sin embargo, esto no puede suceder a la inversa o si se estudian los casos aislados. Por lo tanto, si un político dice << Si privatizamos la sanidad, se prestarán buenos servicios >>, desde un punto de vista lógico, la argumentación es correcta. No obstante, nadie dice eso, sino que todos ellos suelen utilizar la falacia que reside en la negación de las dos proposiciones: << Si no privatizamos la sanidad, no se prestarán buenos servicios >>. Esto implica una condición obligada y es que no se podrá ofrecer una sanidad de calidad a menos que no se privatice, afirmación absolutamente errónea.
-AD VERECUNDIAM: Es realmente fácil distinguirlo en un anuncio publicitario en el que se utiliza una autoridad que quizás nada tiene que ver con el ámbito ligado al producto que promociona pero que, por el simple hecho de ser esa persona, lo que dice es incuestionable. En política, los votantes somos ingenuos y confiamos plenamente en nuestro líderes. << Es ministro de Educación, él sabrá lo que hace >>. ¿De verás sólo por haber sido nombrado por el Presidente todo lo que haga o diga es eternamente correcto? No será nuestro actual José Ignacio Wert, quien tiene a toda la comunidad educativa irritada e indignada por sus reformas.
Como habréis podido observar a lo largo de este análisis, un político no se vale solamente de su imagen, sino que además es hombre y dueño de sus palabras. Palabras que, en ocasiones, pueden ser incoherentes, incompletas o inexpresivas pero que, al fin y al cabo, son vocablos, si a esta sarta de manipuladas calumnias se les puede seguir llamando así.
"La comprensión de que la vida es absurda no puede ser un fin, sino un comienzo" -Albert Camus
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sábado, 6 de julio de 2013
viernes, 19 de abril de 2013
Recortes, reformas y deformes (VI): Todos somos Bárcenas
Últimamente, en absolutamente todos los medios de comunicación se tratan diariamente los casos de una corrupción política que, por desgracia, está generalizada: desde Urdangarín hasta Bárcenas, sin olvidarnos del caso Gürtel. Aquí nadie se salva, ninguna de las dos Españas, ambas han engañado al pueblo con sus sucias triquiñuelas y métodos para reduplicar sus ingresos. Se suele decir por la calle que "nos han robado", pero no solamente a nivel económico, sino que han traicionado los principios de una democracia como la que teóricamente gobierna en nuestro país. "Son unos sinvergüenzas", diría una mujer alarmada en cualquier telediario. Sin embargo, ¿quién no lo somos?
Ya tratamos anteriormente la dialéctica hegeliana. La dura represión del régimen de Francisco Franco dio paso una euforia generalizada o, como popularmente diríamos: tiramos la casa por la ventana. No establecimos un control, depositamos nuestra completa confianza en una serie de individuos que se hacían llamar políticos y nos despreocupamos de lo que pudiera acontecer el futuro. Nos dedicamos exclusivamente a gozar de nuestra libertad. Pero llegó un día en el cual, alguien cayó en la cuenta de la debilidad que se deriva de la ignorancia de la población, y aprovechó para tomarnos el pelo.
Por otro lado, no obstante, nosotros también llevamos a cabo nuestros propios asuntos engañosos a nivel particular. No estafamos a todo el pueblo español, pero sí a parte de él. El llamado dinero negro que todos manejamos para librarnos de impuestos y, por consiguiente, aumentar nuestro poder adquisitivo, sería un ejemplo de pura traición. Nos cubrimos de oro y, henchidos de ambición, buscamos la forma de incrementar todavía más nuestra riqueza. Para colmo, invertimos en negocios sin futuro, rodeándonos de una burbuja que antes o después explotaría. Los líderes invirtieron en investigación; en cambio, España eligió la construcción como cimiento de nuestra nación, utilizando hormigón tan endeble como nuestro propio país.
Actualmente, observamos como la cola del paro es cada día más larga, existe un abuso en el tema de los desahucios y muchas familias viven bajo el umbral de pobreza. Generalizar nunca es satisfactorio pero, hasta hace poco, todos nos aprovechábamos de nosotros mismos como auténticos idiotas y, hoy, recogemos el fruto de aquello que sembramos. Nos quejamos de Bárcenas, pero este personaje político no es más que la imagen más realista de nuestra sociedad. Al fin y al cabo, la picaresca que siempre nos ha caracterizado constata que lo que nos envuelve es el resultado maligno de nuestra propia maldad. Lo admitamos o no, todos somos Bárcenas.
Ya tratamos anteriormente la dialéctica hegeliana. La dura represión del régimen de Francisco Franco dio paso una euforia generalizada o, como popularmente diríamos: tiramos la casa por la ventana. No establecimos un control, depositamos nuestra completa confianza en una serie de individuos que se hacían llamar políticos y nos despreocupamos de lo que pudiera acontecer el futuro. Nos dedicamos exclusivamente a gozar de nuestra libertad. Pero llegó un día en el cual, alguien cayó en la cuenta de la debilidad que se deriva de la ignorancia de la población, y aprovechó para tomarnos el pelo.
Por otro lado, no obstante, nosotros también llevamos a cabo nuestros propios asuntos engañosos a nivel particular. No estafamos a todo el pueblo español, pero sí a parte de él. El llamado dinero negro que todos manejamos para librarnos de impuestos y, por consiguiente, aumentar nuestro poder adquisitivo, sería un ejemplo de pura traición. Nos cubrimos de oro y, henchidos de ambición, buscamos la forma de incrementar todavía más nuestra riqueza. Para colmo, invertimos en negocios sin futuro, rodeándonos de una burbuja que antes o después explotaría. Los líderes invirtieron en investigación; en cambio, España eligió la construcción como cimiento de nuestra nación, utilizando hormigón tan endeble como nuestro propio país.
Actualmente, observamos como la cola del paro es cada día más larga, existe un abuso en el tema de los desahucios y muchas familias viven bajo el umbral de pobreza. Generalizar nunca es satisfactorio pero, hasta hace poco, todos nos aprovechábamos de nosotros mismos como auténticos idiotas y, hoy, recogemos el fruto de aquello que sembramos. Nos quejamos de Bárcenas, pero este personaje político no es más que la imagen más realista de nuestra sociedad. Al fin y al cabo, la picaresca que siempre nos ha caracterizado constata que lo que nos envuelve es el resultado maligno de nuestra propia maldad. Lo admitamos o no, todos somos Bárcenas.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Recortes, reformas y deformes (V): Euros, dólares o pesos
Euros, dólares, libras, pesos, reales. Dinero, pasta, pavos, guita,... Llamadlo como os plazca. El nombre no importa, solo es esencial saber que estamos sedientos de él. Queremos monedas, billetes también, a poder ser de color violeta. Excepto en estas fechas navideñas, durante las cuales decimos que lo que importa realmente es el amor, la familia y la paz. No sé si lo diremos de verdad o no, pero el marisco consumido no se paga con buenas acciones al prójimo.
Estoy harto de escuchar "El dinero no da la felicidad". Sí, hay ciertos aspectos que no se pueden comprar con dinero: tu primer beso, el amor hacia una madre, un círculo de verdaderos amigos. Sin embargo, no quiero parecer el típico anuncio de Mastercard porque, por mucho que digamos, tener calderilla a mano sí es necesario.
A pesar de repetir una y otra vez que, en momentos de flaqueza, la riqueza pasa a un segundo plano; ahora mismo España necesita una inyección de poder adquisitivo: en nuestro país residen millones de parados. En resumidas cuentas, no queremos estar desempleados para tener trabajo, queremos tener trabajo para conseguir dinero, deseamos conseguir dinero para pagar nuestras obligaciones y cubrirnos de caprichos, ansiamos tener más caprichos inútiles que nadie para poseer mayor poder. ¿Dónde residen los valores que intentamos transmitir a nuestros infantes? Somos un tanto hipócritas, pues.
Seríamos ilusos si afirmáramos que los billetes no proporcionan bienestar. Tal vez no puedan curar enfermedades, pero en muchos países (repetitivo ejemplo el de Estados Unidos) tu poder adquisitivo te puede salvar de la muerte. ¿Acaso si somos más pobres nos convertimos en algo menos valioso para la humanidad?
Centrándonos de nuevo en España, podemos observar como nuestro gobierno quiere emular a los Estados Unidos. Seamos objetivos, EE.UU. es la mayor potencia mundial (muy seguida de la creciente China) y posee muchos rasgos positivos como cualquier otra nación, pero también otros aspectos pésimos. ¿Por qué Rajoy y sus secuaces se empeñan en importar las actitudes negativas de los americanos? Privatización es el vocablo más repetido estos últimos meses. Educación, sanidad, redes ferroviarias sufren este fenómeno.
¿Y qué nos augura el futuro? Oscuridad para los no poseedores de piscina privada, por lo que se ve. Es sorprendente observar como en una sociedad que impuso tras un interminable Antiguo Régimen una jerarquía basada en el esfuerzo y el trabajo, se ve corrompida por sus propios ideales. Pon empeño en lo que haces que, si no está recubierto de oro, tienes nulas posibilidades.
Estoy harto de escuchar "El dinero no da la felicidad". Sí, hay ciertos aspectos que no se pueden comprar con dinero: tu primer beso, el amor hacia una madre, un círculo de verdaderos amigos. Sin embargo, no quiero parecer el típico anuncio de Mastercard porque, por mucho que digamos, tener calderilla a mano sí es necesario.
A pesar de repetir una y otra vez que, en momentos de flaqueza, la riqueza pasa a un segundo plano; ahora mismo España necesita una inyección de poder adquisitivo: en nuestro país residen millones de parados. En resumidas cuentas, no queremos estar desempleados para tener trabajo, queremos tener trabajo para conseguir dinero, deseamos conseguir dinero para pagar nuestras obligaciones y cubrirnos de caprichos, ansiamos tener más caprichos inútiles que nadie para poseer mayor poder. ¿Dónde residen los valores que intentamos transmitir a nuestros infantes? Somos un tanto hipócritas, pues.
Seríamos ilusos si afirmáramos que los billetes no proporcionan bienestar. Tal vez no puedan curar enfermedades, pero en muchos países (repetitivo ejemplo el de Estados Unidos) tu poder adquisitivo te puede salvar de la muerte. ¿Acaso si somos más pobres nos convertimos en algo menos valioso para la humanidad?
Centrándonos de nuevo en España, podemos observar como nuestro gobierno quiere emular a los Estados Unidos. Seamos objetivos, EE.UU. es la mayor potencia mundial (muy seguida de la creciente China) y posee muchos rasgos positivos como cualquier otra nación, pero también otros aspectos pésimos. ¿Por qué Rajoy y sus secuaces se empeñan en importar las actitudes negativas de los americanos? Privatización es el vocablo más repetido estos últimos meses. Educación, sanidad, redes ferroviarias sufren este fenómeno.
¿Y qué nos augura el futuro? Oscuridad para los no poseedores de piscina privada, por lo que se ve. Es sorprendente observar como en una sociedad que impuso tras un interminable Antiguo Régimen una jerarquía basada en el esfuerzo y el trabajo, se ve corrompida por sus propios ideales. Pon empeño en lo que haces que, si no está recubierto de oro, tienes nulas posibilidades.
sábado, 13 de octubre de 2012
Recortes, reformas y deformes (IV): Huelga, única opción
Un servidor, desde un humilde blog que quizás nadie lee, quiere hacer un llamamiento a la huelga. Una huelga por esta lamentable reforma educativa que tendrá lugar los días 16, 17 y 18 de octubre de 2012. Insto que quedarse en casa no es la solución más factible. Necesitamos salir, movilizarnos, hacernos oír. Tal vez el voto de cuatro personas no repercuta en un país, pero quizás si unimos fuerzas y ese cuarteto se multiplica, consigamos algo.
Yo soy el primero que no cree en las manifestaciones. Pierdes un día de clase que después tienes que recuperar, haces mucho ruido para pocas nueces y, aún encima, después los partidos políticos proporcionan un dato sobre el seguimiento de la huelga fruto de su invención. Tanto esfuerzo siempre para nada.
No obstante, esta vez la necesidad nos llama a voces. La necesidad de hacer frente a reformas tan absurdas como las que voy a mostrarles:
-Vuelven las reválidas. Quizás nadie sepa lo que significa esto. Son exámenes, algunos de ellos determinantes para conseguir un título o pasar de curso. Esto es lo que se pretende hacer al final de cada ciclo. Volvamos al pasado con tan odiosas pruebas que, al fin y al cabo, no sirven para nada, únicamente para incrementar un fracaso escolar ya bastante importante y proporcionar porcentajes sobre el nivel de competencia de cada comunidad. Ya tenemos bastante con la PAEG (Selectividad) para que aún incrementen este tipo de controles.
-Adiós PAEG, hola exámenes específicos: Hablando de la PAEG, esta prueba llegó a su caducidad. No, no os alegréis, porque hay novedades. Será sustituida por una de las ya citadas reválidas (vamos, que la PAEG seguirá existiendo con otro nombre) pero ésta no influirá en la entrada a la universidad sino que cada universidad podrá convocar los exámenes específicos que desee, incluso entrevistas personales. ¿Entrevistas personales? ¿Exámenes en cada lugar? Esto sólo dará lugar a que la imagen que presentes en la prueba (más te vale ir repeinado) sea más importante que tu inteligencia.
-Subvenciones a colegios no mixtos: Sin duda la reforma más degradante y estúpida de todas. Ya que estamos implantemos de nuevo una dictadura o, ¿por qué no?, también podemos volver al Antiguo Régimen. Chicos por un lado, chicas por otro; y más subvenciones a los pertenecientes al Opus Dei. Sexista y entrando en temas religiosos. No añado nada más que me tachan de rojo, algo que tampoco soy, sólo pretendo ser objetivo.
A todo esto se le sumarían el recorte en las becas universitarias y otras reformas que ya podemos ver presente en las aulas. Éramos el futuro en España y, por unas acciones ineptas en el presente, ya no lo podremos ser. Fuga de cerebros nos espera en la posteridad.
Sin embargo, tenemos una opción: luchemos por nuestros derechos. Somos el populum, y la única manera que tenemos para hacernos oír es manifestarnos. Escribid pancartas, carteles o, únicamente, llevad vuestra voz y ganas de cambiar el mundo. Tal vez no consigamos nada, pero sí que no lo haremos si nos quedamos de brazos cruzados.
El movimiento obrero hizo frente a los abusos de los patronos en la Primera Revolución Industrial. La revolución francesa acabo con el absolutismo en Francia. Ellos se manifestaron y pronunciaron un decisivo "no nos moverán", consiguiendo así sus propósitos. Emulemos sus acciones y defendamos la educación, la base del saber, la vida y el futuro de España. Liberté, egalité et fraternité, gritarían los revolucionarios franceses. Hagamos nosotros lo mismo
Yo soy el primero que no cree en las manifestaciones. Pierdes un día de clase que después tienes que recuperar, haces mucho ruido para pocas nueces y, aún encima, después los partidos políticos proporcionan un dato sobre el seguimiento de la huelga fruto de su invención. Tanto esfuerzo siempre para nada.
No obstante, esta vez la necesidad nos llama a voces. La necesidad de hacer frente a reformas tan absurdas como las que voy a mostrarles:
-Vuelven las reválidas. Quizás nadie sepa lo que significa esto. Son exámenes, algunos de ellos determinantes para conseguir un título o pasar de curso. Esto es lo que se pretende hacer al final de cada ciclo. Volvamos al pasado con tan odiosas pruebas que, al fin y al cabo, no sirven para nada, únicamente para incrementar un fracaso escolar ya bastante importante y proporcionar porcentajes sobre el nivel de competencia de cada comunidad. Ya tenemos bastante con la PAEG (Selectividad) para que aún incrementen este tipo de controles.
-Adiós PAEG, hola exámenes específicos: Hablando de la PAEG, esta prueba llegó a su caducidad. No, no os alegréis, porque hay novedades. Será sustituida por una de las ya citadas reválidas (vamos, que la PAEG seguirá existiendo con otro nombre) pero ésta no influirá en la entrada a la universidad sino que cada universidad podrá convocar los exámenes específicos que desee, incluso entrevistas personales. ¿Entrevistas personales? ¿Exámenes en cada lugar? Esto sólo dará lugar a que la imagen que presentes en la prueba (más te vale ir repeinado) sea más importante que tu inteligencia.
-Subvenciones a colegios no mixtos: Sin duda la reforma más degradante y estúpida de todas. Ya que estamos implantemos de nuevo una dictadura o, ¿por qué no?, también podemos volver al Antiguo Régimen. Chicos por un lado, chicas por otro; y más subvenciones a los pertenecientes al Opus Dei. Sexista y entrando en temas religiosos. No añado nada más que me tachan de rojo, algo que tampoco soy, sólo pretendo ser objetivo.
A todo esto se le sumarían el recorte en las becas universitarias y otras reformas que ya podemos ver presente en las aulas. Éramos el futuro en España y, por unas acciones ineptas en el presente, ya no lo podremos ser. Fuga de cerebros nos espera en la posteridad.
Sin embargo, tenemos una opción: luchemos por nuestros derechos. Somos el populum, y la única manera que tenemos para hacernos oír es manifestarnos. Escribid pancartas, carteles o, únicamente, llevad vuestra voz y ganas de cambiar el mundo. Tal vez no consigamos nada, pero sí que no lo haremos si nos quedamos de brazos cruzados.
El movimiento obrero hizo frente a los abusos de los patronos en la Primera Revolución Industrial. La revolución francesa acabo con el absolutismo en Francia. Ellos se manifestaron y pronunciaron un decisivo "no nos moverán", consiguiendo así sus propósitos. Emulemos sus acciones y defendamos la educación, la base del saber, la vida y el futuro de España. Liberté, egalité et fraternité, gritarían los revolucionarios franceses. Hagamos nosotros lo mismo
domingo, 7 de octubre de 2012
Recortes, reformas y deformes (III): Adiós, cultura
¡Pregono que la cultura ha pasado a una mejor vida! ¡Cuantos artistas teníamos, han desaparecido! Ya no queda ni un Cervantes, ni un Picasso, ni una Rocío Jurado, ni un Sancho Gracia. Todos murieron gracias al fomento de la anticultura.
La cultura es básicamente un recurso para ignorar la realidad. Una realidad pésima que nos enviste como un toro, de frente, causándonos una frustración y decepción inmensas. La cultura era nuestro único método para evadirnos de este país vergonzoso, tarareando la letra de una canción pegadiza, viendo una comedia o una tragedia, o leyendo acerca de la libertad y las ganas de vivir. Una cultura que ya no nos queda.
La drástica subida del IVA en estos lares no traerá consigo un aumento del consumo. Ni mucho menos. Esta magnifica reforma sólo hará que echemos mano de nuestra billetera, veamos una telaraña remplazando esas monedas que antes nos sobraban, la cerremos y suspiremos. Los pequeños placeres nunca habían sido tan caros.
Pero ésta no es la única razón por la que tengamos que despedir a la cultura. Nada de eso. El excelentísimo ministro Wert ha anunciado, junto a una reforma educativa que analizaremos en otra ocasión, que eliminará en un futuro las enseñanzas artísticas, y reducirá gastos en Humanidades. Adiós a los literatos, pintores y actores, que se van para no volver. En la historia de España, esto marcará un antes y un después el cual será, obviamente, el fin de la propia historia. Sin cultura, sin innovaciones, sin pensadores, la historia y el desarrollo se estanca, y España también. A decir verdad, ya lo está.
¿Y quién será el culpable? La sociedad. Si el cine fracasa será porque un trabajador de a pie no pagará 12 euros para ver un largometraje. Eso dicen los políticos, sabiendo realmente que ellos mismos son los causantes del final de la intelectualidad en España. La Ilustración que comenzó en el siglo XVIII acaba de finalizar. Españoles y españolas, la cultura ha muerto.
La cultura es básicamente un recurso para ignorar la realidad. Una realidad pésima que nos enviste como un toro, de frente, causándonos una frustración y decepción inmensas. La cultura era nuestro único método para evadirnos de este país vergonzoso, tarareando la letra de una canción pegadiza, viendo una comedia o una tragedia, o leyendo acerca de la libertad y las ganas de vivir. Una cultura que ya no nos queda.La drástica subida del IVA en estos lares no traerá consigo un aumento del consumo. Ni mucho menos. Esta magnifica reforma sólo hará que echemos mano de nuestra billetera, veamos una telaraña remplazando esas monedas que antes nos sobraban, la cerremos y suspiremos. Los pequeños placeres nunca habían sido tan caros.
Pero ésta no es la única razón por la que tengamos que despedir a la cultura. Nada de eso. El excelentísimo ministro Wert ha anunciado, junto a una reforma educativa que analizaremos en otra ocasión, que eliminará en un futuro las enseñanzas artísticas, y reducirá gastos en Humanidades. Adiós a los literatos, pintores y actores, que se van para no volver. En la historia de España, esto marcará un antes y un después el cual será, obviamente, el fin de la propia historia. Sin cultura, sin innovaciones, sin pensadores, la historia y el desarrollo se estanca, y España también. A decir verdad, ya lo está.
¿Y quién será el culpable? La sociedad. Si el cine fracasa será porque un trabajador de a pie no pagará 12 euros para ver un largometraje. Eso dicen los políticos, sabiendo realmente que ellos mismos son los causantes del final de la intelectualidad en España. La Ilustración que comenzó en el siglo XVIII acaba de finalizar. Españoles y españolas, la cultura ha muerto.
jueves, 27 de septiembre de 2012
Recortes, reformas y deformes (II): ¿Y qué más da sin sanidad?
¿Y qué más da la sanidad? Si todos esos licenciados son unos matasanos. Se vive mejor en la ignorancia, ¿para qué quieres que te digan que tienes un constipado o una enfermedad terminal? Eso sería complicarte la cabeza, nada más.
¿Y qué más da la sanidad? Si privada o pública, la gente va a seguir teniendo dolencias. ¿Mejor será que sea privada, y así no vayan ni chusma, ni vagabundos ni inmigrantes? Si es que estos españoles no piensan...
¿Y qué más da la sanidad? Siempre hemos sido uno de los países europeos más avanzados en medicina. Vamos a equilibrarnos a la media, seamos mediocres como el resto, en la línea. Eso sí, en la educación ya no hablemos de ponernos a nivel de Europa que ahí ya... no hay dinero para tonterías de ese tipo.
¿Y qué más da la sanidad? Como ves, todo lo que nombro son ventajas. Los recortes drásticos en asuntos esenciales como éstos que determinarán el futuro de la nación son necesarios. No os preocupéis. Además, pensad que si no ponemos al alcance de todos la sanidad pública, habrá más muertos y menos paro por consiguiente.
Reflexionad. Sacaremos el país adelante. Todo sea por nuestros españoles.
Fdo. Un político cualquiera.
Aquí os dejo una parodia sobre la situación de la educación, el trabajo y la sanidad española actual. Disfrutad.
¿Y qué más da la sanidad? Si privada o pública, la gente va a seguir teniendo dolencias. ¿Mejor será que sea privada, y así no vayan ni chusma, ni vagabundos ni inmigrantes? Si es que estos españoles no piensan...
¿Y qué más da la sanidad? Siempre hemos sido uno de los países europeos más avanzados en medicina. Vamos a equilibrarnos a la media, seamos mediocres como el resto, en la línea. Eso sí, en la educación ya no hablemos de ponernos a nivel de Europa que ahí ya... no hay dinero para tonterías de ese tipo.
¿Y qué más da la sanidad? Como ves, todo lo que nombro son ventajas. Los recortes drásticos en asuntos esenciales como éstos que determinarán el futuro de la nación son necesarios. No os preocupéis. Además, pensad que si no ponemos al alcance de todos la sanidad pública, habrá más muertos y menos paro por consiguiente.
Reflexionad. Sacaremos el país adelante. Todo sea por nuestros españoles.
Fdo. Un político cualquiera.
lunes, 24 de septiembre de 2012
Recortes, reformas y deformes (I): Carta de un estudiante
Yo estudie gracias a la edukacion publica y no note recortes ni cosas... Mi edukacion fue escelente aunque no abia profes para todos. Pero no pasa nada, xq el profe de lengua me dio tanbien matematicas y ingles y sali mu faborecido de esas clases. Al terminar bachillerato me meti a la universidaz, tras pagar 10000 euros de matricula. Muchos amigos no van xq no tienen dinero para pagar, asi ke solo van los ricos y los vien preparados como yo. Si volbiera al pasado diria que no ace falta hacer manifestaciones porque yo me he veneficiado de una edukacion egemplar que me esta preparando para ser en un futuro profe de lengua castellana. Gracias al govierno por los recortes que, aunque fueron muchos, no a estropeado la calidá de la edukacion espanola.
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